miércoles, 18 de diciembre de 2013

Transmisión Manual vs Automática Powershift de los Focus y Fiesta


Comparamos los dos modelos de la marca del óvalo para ver cuál es la transmisión más adecuada: la manual convencional de cinco velocidades o la novedosa caja robotizada de doble embrague y seis velocidades.

Es un análisis fuera de lo común, pero que vale la pena realizar para tratar de entender por qué las automotrices se preocupan por ofrecer nuevos sistemas de transmisión. La meta que persiguen las terminales es mejorar las prestaciones, el confort y la seguridad de conducción.
Hoy, la oferta de transmisiones es más amplia que nunca: hay cajas manuales, automáticas convencionales (del tipo convertidor de par), CVT (o de relaciones continuamente variables), automática de doble embrague y manuales robotizadas.
Transmisión PowerShift del Ford Focus
Una combinación entre éstos dos últimos sistemas fue desarrollado por Ford. Bautizado PowerShift, se ofrece como una suerte de combinación de las virtudes de una caja manual (en este caso, de doble embrague) y una caja automática. Es decir que asocia un mecanismo mediante el cual se logra un funcionamiento mas suave (doble embrague) y otro que facilita la conducción (no hay necesidad de pasar los cambios). Así, este sistema que la marca del óvalo ofrece en las nuevas generaciones del Focus y Fiesta (y que antes de finales de este año incorporará la EcoSport) se ofrece como un nuevo desarrollo en materia de cajas de velocidades: es una caja manual de doble embrague sobre la que se ha aplicado un sistema que automatiza el accionamiento del paso de marchas y de ambos embragues. El Focus se presenta como el primer modelo de producción nacional con este tipo de transmisión.

FUNCIONAMIENTO
¿Para qué sirve una caja de cambios? Aplicando una definición muy general y vulgar (ya que es un mecanismo muy complejo), es el mecanismo que va instalado entre el motor y las ruedas, y que se ocupa de adecuar la energía generada por el motor a las distintas velocidades de circulación del auto a través de un sistema de engranajes.
Transmisión PowerShift del Ford Fiesta
El nuevo sistema fabricado por Ford en sociedad con Getrag en Irapuato, México, está preparado para transmitir un par de hasta 25,5 kgm (kilográmetros de torque). Se denomina DPS6, sigla que refiere a: doble embrague seco (D), servotransmisión (P), sincronizado (S) y 6 velocidades (6).
Cuenta con dos ejes primarios anidados (uno dentro del otro), que se accionan mediante un sistema de embrague doble seco. Los dos ejes se utilizan juntos para proporcionar un cambio sin interrupciones entre las seis desmultiplicaciones disponibles con sobremarcha en las dos relaciones mas altas. Cuando se selecciona cada una de las marchas, el embrague adecuado se activa para desplazar el vehículo. A continuación se preseleccionan las marchas consecutivas para el siguiente "cambio" a medida de que la potencia pasa de un embrague a otro.
Jorge Lago, ingeniero residente de Powertrain de Ford Argentina, agrega información: "Es una caja nueva que logra transmitir el feeling de una transmisión automática. Trabaja con un sistema de gestión que monitorea el torque y el ángulo del acelerador, y elige el cambio más adecuado para cada situación. Gracias a estas características, con esta caja se logra una reducción del consumo del orden del diez por ciento respecto de una transmisión automática convencional".
Caja PowerShift
Si comparamos la Powershift con una caja automática "estándar", por ejemplo, la de cuatro velocidades utilizada en modelos anteriores (como el Focus de segunda generación), este nuevo mecanismo es más liviano, ya que su construcción es diferente, porque, al ser del tipo "seco", tiene menos lubricante (los dos litros normales de una caja manual) y no necesita bombas ni tuberías adicionales para hacer circular el fluido.
El accionamiento de los mecanismos se realiza a través de motores eléctricos del tipo "paso a paso", dos instalados en el sector delantero que se ocupan de los embragues, y otros dos en la parte posterior de la caja, que se encargan de mover los engranajes: uno para primera, tercera y quinta; y el otro para segunda, cuarta, sexta y marcha atrás. Del mismo modo que las cajas automáticas de doble embrague, este sistema robotizado preconecta la marcha siguiente para suavizar el paso de un cambio a otro, y así evitar tironeos. Por ejemplo: cuando conecta la primera, el sistema engrana la segunda y se prepara para conectarla.

PRUEBAS
Con la prueba de cuatro modelos Ford: dos Fiesta y dos Focus (Sedanes), en cada caso, uno con caja manual y otro con la robotizada Powershift, se notaron algunas diferencias (según los números). En el caso del Focus, las velocidades máximas fueron muy parecidas: el manual alcanzó los 218,3 km/h, mientras que el Powershift llegó hasta los 216,4 km/h, pero a un régimen más alto, 6.000 rpm contra 5.650 rpm. Las diferencias se achican en la prueba de aceleración, para alcanzar los 100 km/h desde cero, el manual hizo 9,4 segundos, mientras que el automático marcó 9,2 segundos.
Entre los Fiesta también los márgenes son ajustados. El manual registró una velocidad máxima de 188,6 km/h, en cuarta y con el tacómetro marcando el corte de la inyección: 6.500 rpm. El PowerShift estuvo cerca, con 184,8 km/h, pero en quinta marcha y a 5500 rpm. Al conectar la sexta, el régimen baja 1.100 vueltas. En la prueba de 0 a 100 km/h, la diferencia es mínima: 11,5 segundos, el manual; y el automático 11,9 segundos.
En los consumos sucede lo mismo: diferencias mínimas. En el rendimiento promedio, el Focus manual arroja 12,9 km/l frente a los 12,3 km/l del PowerShift, mientras que en el Fiesta también la diferencia es mínima, con 14 km/l para el manual y 13,6 km/l para el automático.
Más allá de los números, existe un componente importante para tener en cuenta: el confort operativo. La operación de la caja manual no tiene secretos y la mejor respuesta dependerá de la pericia del conductor, pero para sacarle provecho a la PowerShift es necesario conocerla. En condiciones de utilización "normal",
Botones + y  - para el paso de cambios
el sistema electrónico va analizando diferentes parámetros para elegir el momento ideal para conectar cada marcha. Sin embargo, en procesos de aceleración repentina el cambio de velocidades se realiza luego de algunos patinamientos. Además, incluso con la selectora en posición S (Sport), se hacen sentir ciertos "tironeos" molestos. Sin embargo se pueden evitar levantando levemente el pie del acelerador unos instantes antes de que el sistema realice el cambio de marcha. Lógicamente, esta maniobra demanda cierto tiempo de adaptación. El sistema cuenta con dos teclas (más y menos) en el costado izquierdo de la palanca de cambios para realizar el paso de marchas en forma secuencial, pero no dispone de levas detrás del volante, un mecanismo mucho más intuitivo.
Sí existe un claro componente comercial que determina que las opciones automáticas sean más caras: 153.903 pesos del Fiesta KD Titanium PowerShift contra 144.095 pesos del manual; en el Focus Sedán Titanium, los valores son de 210.830 y 199.370 pesos, respectivamente, diferencia que se justifica, si el comprador busca la comodidad que representa colocar la palanca en D (Drive) y olvidarse de atender los cambios.

2 comentarios:

  1. Amigo cuéntame, volverías a comprar este vehículo si tuvieras la oportunidad? Yo estoy por comprar un titanium 2014 fiesta con 30mil km y veo que presentan muchas fallas? Estoy indeciso ayúdame.

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  2. Estimados Autos en Marcha

    En la mayoría de blogs he leido y además Ford ha reconocido que la Powershift fue un modelo de caja NO terminado sin embargo las fueron mejorando con el tiempo, aunque al parecer ha dado dolores de cabeza a más de un usuario.

    Me gustaría saber la marca de la caja de cambios manual del focus, fiesta y ecosport, tiene los mismos problemas de la Powershift o que recomendaciones me puedes dar.

    Muchas Gracias

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